La vida de cada uno de nosotros se ha visto afectada por las decisiones que hemos ido tomando en la marcha, de esta forma generamos un camino distinto al otro. Si bien es algo simple, muchas veces lo pasamos por alto. Cada camino elegido tiene diferente estructura, ramificaciones y consecuencias, en si mismo es un todo, pero a la vez parte de algo más importante, un destino. Entendiendo como destino un punto de llegada o culmine, dado que no creo en el destino por determinación divina o dogma.

Muchas veces estos caminos tienen partida fácil, otros un poco más complicada. Sin embargo, el recorrerlos nos abren una infinidad de posibilidades de las cuales se van abrir otros caminos, es un proceso interminable y en el que estamos toda la vida buscando como y donde ir.

Como he comentado en entradas anteriores, todo se compone de causas y condiciones. Por lo mismo, aunque nos encontremos con otra persona muy parecida a nosotros, hasta en el más mínimo detalle, su historia y sus caminos serán diferentes, lo mismo con su destino.  En mi opinión rechazo totalmente la adivinación o predicción de fenómenos, lo que ahora es, en algún momento será… causa y efecto.

Como decía Coelho en El Alquimista, se trata de nuestra Leyenda Personal y “Cuando una persona desea realmente algo, el universo entero conspira para que pueda realizar su sueño”, para mi el destino es algo parecido y totalmente único, una búsqueda individual con una constante reinvención según las circunstancias.

“Debemos comprender que lo que nos está pasando a nosotros en esta vida es la consecuencia de las cosas que hicimos… Si hay virtud en nuestros pensamientos, entonces nuestro futuro será virtuoso. Si hay malos en nuestros pensamientos, entonces nuestro futuro estará lleno de desgracia.” Maestro Sheng Yen.

Con la cita anterior me despido y espero volver a escribir pronto, contándoles noticias sobre mi viaje 🙂

Hasta pronto!

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