Este próximo 19 de Febrero de 2015 comienza el año 4713 según el calendario chino, correspondiente al año de la cabra.

Hace un año en esta misma fecha, estaba esperando mis inminentes vacaciones y esperando con incertidumbre que experiencias me podía llevar de un país donde solamente contaba con un par de amigos entre millares de personas.

El interés sobre la elección de este destino por sobre otros más “vacacionables” tuvo directa relación con un interés cultural que siempre me ha despertado la filosofía oriental, su forma de vida e historia por sobre otros lugares carentes de esta riqueza que a mi me llamaba la atención.

Las ciudades que alcance a recorrer en casi 3 semanas y media fueron: Hong Kong, Macao y Shenzhen pasando de tonos rojos de comunismo a rojos de capitalismo. La combinación política y económica que existe en las 3 ciudades es digna de mencionar y para un análisis sociológico importante, el cual claramente no llevaré a cabo, pero si les daré mis principales impresiones:

– Hong Kong: una de las ciudades comerciales más grandes de Asia y un gigante a todo nivel por donde se le mire. Personalmente es una de las ciudades más atractivas para vivir, por cómo está construida la ciudad, por la naturaleza y por la diversidad de las personas. La única gran desventaja es su alto costo de vida para alguien del otro lado del mundo como Chile, teniendo uno de los m2 más caros de todo el mundo.

Hong Kong City Lantau Island, Hong Kong Lantau Island, Hong Kong

– Macao: una bonita ciudad, ex colonia portuguesa y el lugar ideal para desconectarse de la multitud de personas de Hong Kong. A pesar de ser una ciudad más pequeña, goza de una arquitectura con tintes europeos y occidentales en varios barrios, una naturaleza envidiable y una riqueza cultural amplia en el centro de la ciudad. El punto negativo son el exceso número de casinos que hay en Taipa y ese tipo de realidad virtual que generan para gran parte del ciudadano chino que viene a probar suerte a la ciudad y se atrapa en estas maquinas por gran parte del día.

Macao, China

– Shenzhen: Reúne lo que tiene Hong Kong y Macao, pero termina la pintura con una fuerte incidencia de la China continental, los edificios de la República Popular y un control fronterizo más severo, donde te piden Visa y aceptan tarjetas de crédito para pagar en yuanes. Es comúnmente nombrada como la ciudad más tecnológica del mundo y donde se producen la mayor cantidad de aparatos modernos. Alberga una serie de injusticias del tipo laboral, las cuales se ven nubladas por lo barato de un pendrive o lo novedoso de un smartphone.

No me queda más que agradecer a estos lugares, dado que me abrieron los ojos a realidades que no pensaba conocer. A darme cuenta que bajo la Gran China, existe un número casi infinito de personas que luchan a diario por ser mejores, unos en silencio y otros haciendo mayor ruido.  Y por sobre todo por querer hacer de los viajes una forma de vida y más que un descanso, un camino que lleva a otros.

Shenzhen

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