Estuvimos 7 días en Praga, República Checa y me costo sentarme a escribir dado las cosas que había que hacer. Tal vez sea antojadizo decir que la ciudad es una de las más importantes de Europa, pero las impresiones así se fueron dando.

A lo largo de la estadía conocimos la ciudad de una forma más profunda que otras capitales, como también a la gente con la que pudimos interactuar en inglés. Desde pequeños mercados locales donde se vende cerveza, cerdo, pavo y salchichas, hasta el imperante retail lleno de sus tiendas para los distintos bolsillos.

Parlamento Checo

Desde el arribo a la estacion de buses Florence pudimos ver que es una ciudad con mucha mejor infraestructura que un París, Roma o Bruselas. Existe una estación de buses establecida, el metro funciona, los trenes son limpios y no hay que preocuparse por el aire acondicionado (tiene un costo de 1.2 USD)

Por otro lado, nos tocó una primera visita al doctor por unos malestares físicos y pudimos comprobar que la salud en Praga funciona de maravilla, en menos de una hora ya te atienden y te hicieron exámenes para ver que puedes tener.  Los doctores son amables y tratan de ayudar en la mayor cantidad de cosas que puedan, a pesar de no ser nativos de inglés se esfuerzan por entender y hablar.

Ciudad 2

 Nos alojamos en Praga 10, un distrito que queda lejos del centro de la ciudad, pero en el que pudimos ver pocos contrastes en cuanto a edificios, gente y servicios. Nos recordó mucho Múnich y Amsterdam.

Old Town, Praga

El centro de Praga se compone de la zona del pueblo antiguo, un barrio judío, la zona del museo y el metro Mustek. Cruzando el río Vltava se encuentra el Castillo de Praga, El Parlamento y la Catedral de San Vito. La belleza de la ciudad en términos estéticos deleita a cualquier viajero.

Sigan atentos mis publicaciones que luego iré publicando sobre Alemania y Polonia. ¡Gracias por leer!

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